Cuando llegamos a octubre, todo se revoluciona en política. No es que pase nada en especial, aunque, en parte, sí que pasa. Pero vamos, que esa revolución tiene una clara justificación: se empiezan a debatir los Presupuestos.
A nivel nacional es más o menos bien conocido por todos. El PSOE ha tenido que ceder a las imposiciones de BNG y PNV para poder aprobar los presupuestos, lo que supone más dinero para Galicia y Euskadi y menos, como es lógico, para el resto y, como no podía ser de otra manera, para Castilla-La Mancha.
No me voy a extender mucho en cuanto a los Presupuestos Generales del Estado. Ya se ha debatido largo y tendido en el Parlamento, y creo que a nadie se le escapa que, precisamente por tener que hacer concesiones a otros partidos, no son una presupuestos capaces de afrontar la delicada situación que tenemos en España. En fin, Rodrigo Rato dijo que para salir de la crisis había 2 opciones: o aumentar la competitividad o llegar al 20% de paro. El sr. Solbes tiene claro que es muchísimo mejor llegar al 20% de paro, y camino de eso va.
De lo que quiero hablar un poco más es de los Presupuestos Regionales. Unos presupuestos para los que hay que entender dónde estamos. Somos de las últimas regiones en cuanto a todos los indicadores económicos. Por ejemplo, seguimos a más de 20 puntos de la renta media española (78'8%). Tan sólo estamos en cabeza en paro, algo que tampoco es para sentirse orgulloso.
Si a nuestra "herencia", le sumamos la situación actual, ya que estamos atravesando un período de crisis, todos pensaríamos en un presupusto austero en lo innecesario y ambicioso en la búsqueda de situar a Castilla-La Mancha en un lugar destacado entre las regiones de España.
Sin embargo, como es costumbre en los gobiernos socialistas, el aumento del presupuesto es mucho mayor en los denominados gastos corrientes. Para quien no sepa lo que son, se trata de los gastos de personal, el funcionamiento de servicios... En estos capítulos, el presupuesto crece un 6'98%.
Ahora vieno la parte negativa. Este crecimiento es muy significativo, pero no lo es tanto en inversiones, donde incluso disminuye en 32 millones de euros. Esto quiere decir que podemos olvidarnos de nuevas carreteras, de nuevas bibliotecas en nuestros pueblos... Además, están distribuidas de manera muy descompensada. Así, en Albacete sólo reciviremos 552 euros por habitante en inversiones frente, por ejemplo, a los 942 de Toledo. Lo que decía. Ni soñéis con que dentro de poco tendremos la Autovía de los Viñedos en Villarrobledo.
Sobre aumentar la competitividad... mejor ni hablamos. El presupuesto en I+D+i baja un 2'5% y un 18'5% en comercio. Nuestras empresas seguirán recibiendo pocas ayudas y seguiremos perdiendo una de las batallas más importantes, que es la de la competitividad internacional.
Y bueno, llega la parte más dolorosa. Sobre todo para nuestros bolsillos. Los que escucharon a Barreda decir que iba a eliminar el impuesto de sucesiones no entienden bajo ningún concepto como es que sube un 20%. O como el de patrimonio aumenta en un 52%.
La pregunta, teniendo en cuenta todo esto es: ¿cómo afrontaremos la crisis en Castilla-La Mancha? Existe una opción, que es rezando para que pasen rápido los próximos 2 años y medio y Mª Dolores de Cospedal sea ya nuestra presidenta. Eso es lo que nos queda viendo el escaso interés que ha puesto Barreda en los castellanomanchegos. Viendo que no le importa aumentar la presión fiscal en tiempos de crisis. Viendo que no piensa para nada ni en los agricultores, ni en los empresarios, ni en los pensionistas, ni en los jóvenes...
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